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domingo, 9 de febrero de 2014

Jugando con ideas 31

Jugando con ideas 31


LOS JUEGOS DEL TIEMPO

         Observando los festejos del Año Nuevo 2014 cómo se fueron sucediendo en los distintos países del mundo, de pronto se me ocurrió asociarlos a los clásicos tiempos verbales que aprendimos en la escuela: pasado, presente y futuro y jugar un poco con ellos con miras a una toma de conciencia.
       A las ocho de la mañana del 31 de diciembre de 2013 en Argentina, vi que la televisión que en Nueva Zelanda se estaba festejando el inicio del Año Nuevo a las cero horas del 2014.
       ¡Qué interesante! Estaba viendo en mi presente un evento que ocurría en mi futuro (el evento como tal, no su forma local) con 16 horas de anticipación, gracias a la tecnología, a nuestro propio festejo. Y cuando nosotros lo festejemos, los habitantes de Nueva Zelanda lo verán en su propio presente como algo que ocurrió en su pasado hace 16 horas atrás.
       Este esquema se repetirá sucesivamente con Sídney en Australia y con todas las demás ciudades del mundo ubicadas al Este de nuestra posición aunque cada vez con menos diferencias horarias entre futuros y pasados.
       Al Oeste de nuestra posición nuestro propio evento será visto por las demás ciudades como su evento futuro visto en su  presente virtual. Por ejemplo es el caso de Juneau la capital del Estado de Alaska cuyo propio Año Nuevo llegará seis horas después de nuestro propio evento.
       Este breve planteo con entrecruzamientos de sucesivos pasados, presentes y futuros muestra que el evento “Año Nuevo” así como otros que se festejan en todo el mundo tales como “Navidad”, “1° de Mayo”, etc. están regidos por el  Huso Horario Mundial que fue ideado por el italiano Filopante en 1859 y que comenzó a ser implementado a partir de 1890. Para que se entienda: cuando el sol, a raíz del giro de la tierra de oeste a este, se encuentra vertical (cenit) sobre un meridiano determinado (hay 24), convencionalmente decimos que son las doce del mediodía.  Por lo tanto en el meridiano anterior ya son las 13 horas y  en el próximo situado al oeste recién serán las 11 de la mañana.
       Este “tiempo geográfico” es el que usamos habitualmente en nuestras actividades diarias y nada tiene que ver con el vivir en el “Aquí y ahora” que pregonan los maestros espirituales lo que no significa mantenerse anclado físicamente en el espacio cero de un meridiano.  Vivir en el Aquí y Ahora es una actitud psicológica centrada en el vivir todo como tiempo presente más allá del discurrir geográfico del otro tiempo que no es otra cosa que evolución (sucesión de cambios).
       A este tiempo geográfico le podemos sumar, además, la llamada localización geográfica basada en la existencia de meridianos, líneas equidistantes que van de polo a polo, siendo el meridiano de Greewich considerado por convención como el meridiano cero. Estos meridianos son cruzados, a su vez, por las latitudes que nacen en la línea ecuatorial que divide a la tierra en hemisferio norte y sur. El entrecruzamiento de un meridiano con una latitud norte o sur son las cooordenadas que permiten la localización de un punto preciso de la superficie de la tierra.
       Está claro que el “tiempo geográfico” (Husos Horarios) y la “localización geográfica” (coordenadas de meridianos con latitudes), son estructuras culturales ideadas por los humanos para orientarse sobre el planeta. Estas estructuras son completamente ajenas al orden propio de la naturaleza.
       Imaginemos por un momento que la raza humana desaparece de la fas de la tierra como ocurre en la ficción “La tierra sin humanos” miniserie de Alan Weisman (2007)  emitida por History Channel. En ese caso hipotético de golpe desaparecería todo el entramado creado por los humanos para entender, dominar y usar en su beneficio a la naturaleza. De hecho toda la cultura elaborada trabajosamente desde los albores de la civilización dejaría de existir salvo sus manifestaciones físicas residuales.
       Ocurrido esto  ¿qué quedaría en una tierra sin humanos? La respuesta es que continuarían inmutables los ciclos básicos de la naturaleza. La tierra seguiría girando sobre sí misma e iluminando sucesivamente sus ríos, mares, montañas, desiertos y selvas al tiempo que iría dejando en la penumbra a otros, pero ya no estaríamos nosotros para llamarle día y noche.
       Además la tierra seguiría con su rítmico cabeceo que propicia el movimientos de las energías que hará que los pastos broten en las praderas, que los granos y las frutas maduren, que los bosques pierdan sus hojas pardo amarillentas y que la nieve cubra extensas llanuras; pero ya no estaremos nosotros para llamarle primavera, verano, otoño e invierno.
       La luna continuaría inmutable con sus cambios de fases, pero ya no estaríamos nosotros para llamarlas cuarto menguante, luna nueva,  cuarto creciente o luna llena.
       En conclusión, la vida de la naturaleza continuaría tanto dentro del sistema local como en su relación con el cosmos en general preparándose, quizás, para dar lugar a otra civilización que no sea predadora consentudinaria y más bien se integre en la naturaleza como cualquiera de las otras criaturas que sobrevivieron.  Más allá de la ficción todavía estamos a tiempo de tomar conciencia de nuestro frágil mundo azul hundido en la negrura del cosmos y cooperar con la madre naturaleza para salvarla y, de paso, salvarnos a nosotros mismos como especie (egoísmo positivo si cabe el concepto).
Ricardo
Puerto Deseado. Patagonia Argentina 9 de febrero de 2014                            

lunes, 23 de septiembre de 2013

Jugando con ideas 30

Jugando con ideas 30


Dispersión del concepto alma
y
Teoría sobre su origen
I
         Luego de proponer la definición y misión del alma y las  analogías que me parecieron más pertinentes en  JCI 29, ahora quisiera avanzar ampliando el panorama alrededor de ella antes de terciar en el debate sobre su origen pretendidamente materialista por un lado o espiritual por el otro.
         Si vamos a la arquitectura veremos que las vigas que sostienen un edificio llevan por dentro unas varillas corrugadas que se llaman “alma”. Igual denominación tienen las que forman el entramado dentro del cemento de los techos.   
En los instrumentos musicales de cuerda se le dice “alma” a la varilla que corre por debajo del puente que soporta la tensión de las cuerdas.
         Para hacer un muñeco de nieve primero hay que compactar un puñado de nieve entre las manos y luego rodarlo sobre la nieve blanda circundante hasta que se forme una bola del tamaño deseado. Ese centro de diferente consistencia es el “alma” de la bola de nieve.  La propia Tierra está formada alrededor de un centro metálico que bien podríamos llamar “alma”.
De todos estos ejemplos podemos hacer una generalización diciendo que toda forma, sea del orden que sea, se estructura alrededor de un “alma” o centro de carácter centrípeto.

II
Una pregunta: ¿Las almas tienen género?. Obviamente no. No hace falta aclarar que el género es del cuerpo en que encarnan temporalmente, que para ellas es una experiencia que sólo pueden tener en el mundo tridimensional. No hay otra manera.
Cuando un alma se desprende de un cuerpo físico trasciende el plano 3D hacia otras dimensiones a fin de metabolizar su última experiencia corpórea y prepararse eventualmente para una nueva re encarnación. En esa situación la comunicación con las almas encarnadas que permanecen en la 3D se da por el método conocido como canalización.
¿Existen otras formas de que las almas establezcan contacto con los que aún viven de este lado del velo?
En la “Décima Revelación” de James Redfield se plantea que “existe lo que se llama la “Otra Vida” y “Esta Vida” y que entre ambas buscan establecer la cultura espiritual   en la 3D. Este plan conjunto necesita tener canales de comunicación cada vez más fáciles mediante la sutilización constante del velo que ahora las separa.  Este será el objetivo del Tercer milenio.
Desde la ciencia ficción también se especula sobre el tema del alma. En la saga de Viaje a las Estrellas,   la serie Deep Space Nine  (Espacio Profundo Nueve) sitúa la acción en el borde del universo donde existe una estación espacial (una especie de posta) que controla un agujero de gusano que da acceso al cuadrante Gamma (un universo paralelo). En esa lejana región fronteriza existen mundos planetarios poblados de diferentes razas de humanoides (algunos físicamente iguales a los terráqueos).
Una de esas razas, los Trill tienen la particularidad de que sus almas son órganos físicos situados dentro del pecho junto al corazón. Al morir un individuo de esa raza su alma, al ser un órgano físico está destinada a degradarse junto con el resto del cuerpo. Para que ello no ocurra sobre todo si el alma perteneció a un gran científico, artista o pensador del cual se necesita preservar operativamente sus conocimientos, se recurre a un voluntario que acepta albergar, mediante trasplante, una de dichas almas que toman el nombre de simbionte pues desde ese momento interactúa con su receptor como una segunda alma participando activamente en conversaciones y opiniones comunicándose con la voz de aquel.
Hay voluntarios  albergantes que  contienen hasta siete almas trasplantadas, muchas de las cuales, a su vez, cuando tenían sus propios cuerpos albergaron otras almas cuyos conocimientos están transferidos ahora en su propia alma.  Dado este esquema todo trill viviente es un multi canalizador.
¿Se imaginan tener dentro nuestro el alma de Einstein, el cual tuviera a su vez la de Leonardo da Vinci y este la de Platón, etc., etc., Esta ramificaciones hacia el pasado teóricamente harían que todas las almas se expresaran a través de sólo una (la actual). Esto no está lejos de aquello de que todos somos Uno que es lo mismo que tener consciencia de unidad.


III
Volviendo de la ciencia ficción a nuestra propia realidad queda una pregunta: ¿Cómo se “construye un alma?  Básicamente hay dos hipótesis:
1. Que las almas ya son tal cual desde el origen del universo.
2. Que las almas como todo en un universo dual están sujetas a la  evolución, es decir, al tiempo.
         La primera de las hipótesis creo que debería descartarse ya que de ser cierta tendría una redundancia solapada en su formulación. Salir de un Olimpo perfecto en busca de experiencias cuando ya se está en el Hogar no tiene sentido como así tampoco la existencia de un universo  perfecto desde el vamos.
         En cambio la segunda hipótesis es más lógica en tanto que un universo evolucionante en todas y cada una de sus partes, incluidas las almas (o proto almas), tiene un propósito, una meta, un objetivo.
         Probar o disprobar esta segunda hipótesis nos  lleva a otra cuestión dual.
         a) – todo en el universo es materia
         b) – A ese concepto se opone, según los propios materialistas, un mundo “mágico” donde lo que se ve deviene de lo que no se ve.
         Las dos posturas son planteadas por Douglas R.. Hofstadter en su libro “Yo soy un extraño bucle” donde afirma, sin más vueltas,  que la consciencia tiene raíces físicas y que ésta “es como un espejo que se percibe a sí mismo”. De allí lo de bucle, como algo que en un momento gira sobre si y ve su punto de partida y se dice: - ¡ah ese soy yo!. (Que Hofstadter llama indistintamente “yo”, “ego”, “alma” o “consciencia”). El autor sostiene que de la combinación de símbolos sin significado en niveles de procesos básicos como p.e. partículas, y neuronas  hasta estructuras cada vez más complejas que, por síntesis, van creando símbolos cada vez más significativos hasta que de pronto aparece uno que es autorreferente (bucle) que toma consciencia de sí mismo. ¡Y todo este proceso evolucionando desde la más estricta materialidad!
         Sin embargo, casi al final del libro plantea en dos párrafos lo contradictorio del tema:
         1 – “Este es el verdadero dilema. O admitimos la existencia de un alma inmaterial ajena a las leyes de la física, lo que nos lleva a creencias mágicas más allá de la ciencia, o
2 - Rechazamos la idea, en cuyo caso persiste la eterna pregunta: Qué es lo que convierte en yo a una estructura física?
Para mí no hay contradicción entre ambas posturas si admitimos que en el momento de manifestarse el Todo tras el big bang inicial surge una figura geométrica básica conocida como  “fractal primordial” que es la  conexión entre   Vacío y Todo y cuya multiplicación origina lo que conocemos como caos. Sin embargo todo este proceso de fractalización (Ver  Benoît Mandelbrot), produce  el ADN para todos los órdenes futuros de  la naturaleza el cual contiene lo que será la evolución tanto de las partes como del conjunto.
Por eso, lo “mágico” inmaterial de la espiritualidad contiene toda la energía genética que, luego de eones, se va condensando en formas de densidad creciente hasta formalizarse en nuestro reino tridimensional. Los científicos que tratan de explicarlo todo desde la evolución de estructuras materiales hasta “descubrir” la existencia de un yo, ego, alma, etc.,  lo único que hacen  es utilizar una energía primordial que lleva en su seno el ADN de la evolución futura  que  va desplegando esa información en grados de densidad creciente hasta conformar entes con consciencia de sí mismos. Más que contradicción lo que hay es complementariedad entre ambas posturas y, en última instancia, ni siquiera eso, simplemente un continuo segmentado artificialmente por la ciencia a la cual sólo le falta incorporar en sus laboratorios la variable “mágica” para cerrar la brecha.
“Pienso, luego existo” es una formulación propia del yo o ego a través de la actividad de la mente que se expresa por el cerebro;  esto es lo que hacemos cotidianamente desde la comodidad tridimensional donde vivimos.
“Intuiciono, luego Soy” es una función de nuestro “segundo cerebro”: el corazón. Aquí no hay pensamientos sino sólo silencio donde las cosas pasan sin análisis y nuestra guía es la intuición. Esto es como vaciar la pesada mochila llena de pensamientos que arrastramos desde el pasado y  sentirnos felices  flotando por el borde externo de la 3D. Y ahí es posible que nos demos cuenta como en un flash que somos un alma que tiene un cuerpo y no al revés. Un experimento interesante es jugar, por un día, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, que tenemos un cuerpo. Por ese día en vez de decir “mi alma” funcionemos con la noción de decir “mi cuerpo”. Yo alma decido.

Ricardo
Puerto Deseado, Santa Cruz, Argentina.  Setiembre, 22 de 2013.


lunes, 9 de septiembre de 2013

Jugando con ideas 29

Jugando con ideas 29

Las analogías del Alma


Definiciones y misión

En un tema anterior titulado “¿Es posible existir sin dos cuerpos?”  (JCI 14) dábamos un respuesta positiva y decíamos que la trilogía compuesta por los cuerpos emocional, mental y causal que sobreviven a la muerte de los cuerpos físico y etérico constituyen en su conjunto lo que llamamos Alma.
         Dicho esto, ¿cómo podemos definir el alma? A mi parecer habría que hacerlo a partir de la función que cumple concretamente desde la tercera y cuarta dimensión a la que estamos habituados.
         Sea cual sea su origen y su destino final, un punto de arranque sería verla como una unidad de almacenamiento o banco de memoria. De modo sencillo: el Alma está destinada a reunir toda la información que se va produciendo desde que se ancla en un nuevo cuerpo (reencarnación o nacimiento) hasta su salida del mismo (muerte). La recolección abarca desde lo meramente instintivo, pasando por los deseos, emociones, sentimientos, pensamientos racionales y abstractos, intuiciones y eventuales iluminaciones y sin dejar de lado toda clase de acciones incluyendo imágenes y sonidos reales o meramente representados en la imaginación. (nótese que en nuestra 3D la palabra “alma” precede a palabras que denotan espacios de reunión como p.e. “almácigo “o “almacén”).

         La misión de un alma es la de autocompletarse en experiencias en densidades crecientes. Una vez ocurrido esto estará en condiciones de reiniciar el camino de vuelta al Hogar, Esta es una oportunidad para resignificar el pasado con una comprensión más sutil de los hechos y acciones vividos. Es como si con la experiencia que dan los años rememoráramos nuestras vivencias juveniles dándoles un nuevo significado teñido de una cierta comprensión más benevolente.
Analogías

         Un tema arduo y abierto a la discusión es determinar a ciencia cierta cómo se imbrica el alma en un cuerpo físico. A mi modo de ver en el proceso de reencarnación emitiría líneas de fuerza a modo de “tentáculos energéticos” hacia distintos puntos del cuerpo donde se originarán los centros energéticos llamados chakras cuya función sería la de proveer de energía al nuevo cuerpo y, a la vez, comenzar a trasegar la información que se vaya produciendo. Tal vez el Ajña chakra en el entrecejo sea el punto de contacto donde se manifieste la consciencia del yo  que tan a menudo se desmadra asumiéndose como si fuera la propia alma.
         La primer analogía del alma a mi entender es ese pequeño objeto electrónico cuyo uso y función todos conocemos y que, curiosamente, en algunos países de Centroamérica se lo conoce como “llave maya” en alusión a su parecido con el típico colgante de piedra que solían usar los mayas y que recuerda, por forma y tamaño, a nuestro conocido pen drive.

         Pues bien, esta “llave maya”, pen drive, lápiz USB, mini disco duro, flash USB, unidad de memoria, pen disk, etc, resulta que al conectarse al puerto USB de la PC, ya está en condiciones de transferir o grabar información. El punto de contacto entre el pen drive y la PC (puerto USB) sería la analogía del yo.
         A partir de estas ideas se podrían armar algunos juegos de roles muy interesantes para explicar el funcionamiento del alma.
         Supongamos que sobre un escenario se desarrolla una obra de teatro donde cada actor y actriz lleva pendiente de su cuello un “alma”. Según el fluir de la obra, en un momento dado, uno de los personajes termina su parlamento y sale de escena (se muere) y, al hacerlo, entrega su colgante al siguiente personaje que entre (nace) y así sucesivamente harán los demás personajes a su debido tiempo. Es una obra cuya representación no tiene fin porque es la vida misma que se renueva constantemente.
         Así las cosas y con el paso del tiempo, los colgantes habrán pasado por tantos personajes acumulando las “actuaciones” de infinidad de ellos. Esas “almas”, que de eso se trata, habrán completado la faena en la 3D y estarán listas para ir reemprendiendo el camino de vuelta a Casa.
         Otra analogía del alma la podemos encontrar en las pruebas de atletismo denominadas carreras de relevo por equipos donde cada miembro tras correr determinada distancia pasa al siguiente corredor un “testigo” o “testimonio” que es una barra de metal o madera cilíndrica de unos 30 cm de longitud que así va pasando de mano en mano hasta el final de la carrera, Así este “testigo”, al igual que el alma, habrá pasado en su “carrera” 3D por las manos de múltiples corredores que lo portaban consigo.

Ricardo
Puerto Deseado, Santa Cruz, Argentina   -    9 de setiembre de 2013


miércoles, 5 de junio de 2013

Jugando con ideas 28

Jugando con ideas   28

¿Existe un concepto contrario a Vida?

      A primera vista yo también adheriría a lo que casi todos piensan que muerte debería ser lo contrario a vida

                Sin embargo, desde otro enfoque podríamos afirmar que la Vida como tal es infinita y eterna; que  todo es Vida ya que permea al Todo y a la Nada que es otra de sus formas latentes, como si ésta tuviera dos fases de actividad. La vida no tiene interrupciones sino sólo fases de contrastación. Desde esta concepción la muerte, o con más precisión, las muertes se pueden considerar como puertas que dan acceso a diferentes experiencias en el continuo vida, En el  lenguaje del mundo tridimensional les llamaríamos  “nudos articulares de tráfico interdimencional”.

 Un ejercicio de visualización puede ilustrar mejor estas ideas. Para ello imaginemos en primer lugar un paisaje quebrado por peñascos abruptos y sombríos moteado de vegetación achaparrada y espinosa que lentamente va dando paso a colinas y prados multicolores hasta conformar un valle abierto que se une a una amplia bahía junto al mar. En consonancia  con el paulatino cambio de la orografía, un cielo amenazador lleno de  nubes panzonas y sañudas va convirtiéndose poco a poco en diáfano y brillante a medida que se acerca a la costa marina.

 Ahora en mitad del paisaje construyamos un muro que lo divida tangencialmente de modo que  a  la izquierda del mismo quede el paisaje más duro y feo aunque en las cercanías del muro presenta características más suaves que se acentuarán del lado derecho. En mitad del muro hay una puerta vaivén  que en el frontispicio tiene escrita la palabra “Muerte”.

Para pasar al lado derecho del muro hay un solo requisito: es necesario dejar junto a la puerta la vieja y querida escafandra 3D que hemos usado durante toda la vida junto con su control remoto (ego). La misma puerta, pero del otro lado, tiene escrita la palabra “Nacimiento” donde el alma re encarnante se introduce en una bio escafandra 3D  nueva y pequeña la que, al cruzar la puerta, es recibida por  escafandras adultas (padres) que se encargarán de su crecimiento, educación y adaptación al mundo  tridimensional.

 Apenas cruzada la puerta denominada “Muerte”,  dejamos de pertenecer al mundo 3D y, con nuestros  restantes cuerpos, simplemente iniciamos otra jornada de experiencias más sutiles aunque algunos permanezcan inicialmente junto a la puerta sin casi darse cuenta de su cambio de estado (astral inferior).

Para cada  dimensión hay una puerta específica de acceso que requiere ir despojándose de alguno de nuestros restantes cuerpos como requisito de entrada (muertes).

 Respecto del ego que funge como representante del Yo Superior en la 3D, está expuesto a las  mil y una vicisitudes, trampas y espejismos del mundo denso  lo que implica que en ocasiones olvide completamente su mera función de administrador  que utiliza al intelecto como su herramienta favorita  cortando o debilitando toda relación y recuerdo con la vida superior la cual se mueve en el mundo del  idealismo y  la inspiración.

Algunas  personas tienen el don innato o adquirido de poderse desplazar entre las dimensiones sin perder su condición densa tridimensional y regresar a ella después de sus “excursiones”.  Se supone que esta capacidad se irá incrementando a medida que los seres humanos evolucionen. Pero, por ahora,  cortar el cordón  plateado es la única forma segura de cruzar la puerta definitivamente (por lo menos hasta su próxima  re encarnación).

El mundo tridimensional, dentro del esquema general de las dimensiones,  tiene asignada la misión  de ser el laboratorio de la creación. En él es posible percibir la ilusión mental del tiempo y el espacio como si fueran reales. Las almas que recalan una y otra vez en esta dimensión, es porque  tienen la necesidad de acumular y agotar experiencias.

 Este laboratorio está especialmente diseñado para realizar experimentos, sacar conclusiones y reflexionar sobre todos los temas que se nos ocurran con la convicción de que todo es real. Finalmente, día llegará, en que ya no necesitemos regresar a él kármicamente, sino  que si lo hacemos será por nuestra libre voluntad para cumplir alguna misión espiritual.

Ricardo
Puerto Deseado, Santa Cruz, Argentina.  5 de junio de 2013.





lunes, 1 de abril de 2013

Jugando con ideas 27

Jugando con ideas 27

Tema:   LA CUESTION DE LA DUALIDAD

Como en todas las cosas siempre hay varias posiciones encontradas:
1.     El llamado Monismo que sostiene que el universo está compuesto por una sola sustancia, idea expresada en el Kybalión (ver JCI 20) que afirma que todo lo existente parte de un único principio generador.
2.     El Dualismo, por el contrario sostiene que el universo deriva de dos principios que son al mismo tiempo antagónicos y complementarios y que en la antigua cultura china son conocidos como Yin y Yang.
3.     Y por último está el Pluralismo que afirma que el universo como tal responde a la existencia de varios principios que, a mi modo de ver, se sustenta en subsiguientes niveles de desagregación (universo desplegado).
Lo primero que hay que decir es que todas las posiciones son ciertas en sí mismas dependiendo de en qué punto comenzamos nuestro razonamiento. Estas tres doctrinas pueden considerarse como mapas o matrices para el análisis de la realidad interrelacionándolas como mapas transparentes superpuestos. Con este método tal vez sería posible explicar el funcionamiento global de mundos, dimensiones y ciclos en su eterno devenir.
El análisis Monístico por separado, a mi modo de ver, no es aplicable al mundo de la manifestación ya que pertenece a un orden anterior o pre-universo al que Chopra designa como universo apagado que se conoce como la Nada que es el Todo vuelto virtualidad al final de un Gran Ciclo. Así las cosas sólo nos quedarían las dos matrices restantes para explicar el universo al que pertenecemos como seres manifestados.
Los ejemplos son infinitos; sólo bastan algunos para fundamentar lo que decimos.
1.     En las ciencias naturales se hacen posibles las clasificaciones taxonómicas en los reinos mineral, vegetal y animal además de definir agrupaciones de pertenencia que comparten características comunes.
2.     La luz es un ejemplo clásico de dualidad onda-partícula. Se dice que para aproximarse a la comprensión de esta idea basta con imaginarse una ola acercándose a la costa como si fuera una onda que al deshacerse contra los acantilados se convierte en miles de  partículas de agua.
3.     Las religiones que se fundamentan básicamente en los contrastes entre el Bien y el Mal de los cuales derivan sus juicios de valores morales no exentos de subjetividad.
4.     En las cosmovisiones andinas se toma a la dualidad como el principio generador del universo el cual, según Llamazares, “se organiza siguiendo las pautas de la división en mitades, cuartos y sus sucesivas subdivisiones”. Es más, toda dualidad es considerada complementaria ya que no puede existir lo singular per se si no se define por la existencia del otro.
5.     Para los aztecas, Dios es la dualidad universal tiempo-espacio creadora de todas las dualidades de la naturaleza y para los mayas la dualidad es el eje de todas las experiencias humanas resultado de la interacción entre necesidades y satisfacción cuyo objetivo es lograr el equilibrio de ambas polaridades en todos los órdenes de la vida que en última instancia derivan del par Luz y Oscuridad.
En fin, con los ejemplos dados no creo que sea necesario abundar mucho más para darnos cuenta que estamos “hasta las manos” metidos en la dualidad y su secuencia pluralista. Pero sigamos un poco más para redondear el concepto y llegar a la conclusión final.
“Ser o no Ser esa es la cuestión” como hace decir Shakespeare a Hamlet en su famoso soliloquio en el que expresa sus dudas y juicios morales y éticos, dilema básico que es parte de nuestra propia naturaleza interior. Pero se me ocurre otra expresión: “Ser y no ser” que seguramente el gran escritor no debía desconocer dados sus conocimientos de las ciencias ocultas. “Ser y no ser” deja entrever la existencia de ciclos asociados con el mito del “eterno retorno”.
Pero este “retorno” no es circular donde siempre se llega al mismo punto de partida como le ocurre al personaje de la película “Día de la marmota” donde cada mañana despierta en el mismo día del mes viviendo una y otra vez los mismos acontecimientos del día anterior en un eterno ciclo donde, para peor, el personaje es consciente de la situación. Según Hancock “lo mismo es cierto en el sentido cósmico (donde) algunas personas creen que el universo está atrapado en un ciclo eterno de repeticiones”
Pero por suerte el “eterno retorno” como idea de circularidad es falso ya que el “retorno” es espiralado; es decir que regresa al mismo espacio-tiempo pero en una octava diferente (p.e. ninguna primavera es igual a la anterior). Con la fórmula “Ser y no ser” la conciencia ampliada comprende por fin la mega evolución cíclica del universo y el sentido último de la dualidad primordial.
El mundo fenoménico representado por el Todo al que da inicio la dualidad es finito ya  que todo lo que nace, crece, decae y finalmente muere desapareciendo en la Nada (existencia negativa de no ser) que es pura virtualidad y ella también es finita. En cambio “Ser Todo” y luego “Ser Nada” habla de estados cíclicos que se suceden en eones de tiempo. Lo verdaderamente infinito y eterno es entonces el Gran Ciclo de ambas mega polaridades.
Llegados a este punto podemos decir que las tres matrices representadas por el Monismo, el Dualismo y el Pluralismo nos procuran un análisis tanto desde lo racional como de lo intuitivo, conformando un mapa general armónico que  nos acerca una explicación preliminar de  la estructura y funcionamiento del cosmos en todas sus modalidades.

Ricardo

Puerto Deseado, Santa Cruz, Argentina. 1 de abril de 2013

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Jugando con ideas 26


Jugando con ideas 26

Tema: Más consideraciones sobre el tiempo

El tiempo fluye o qué?
   Primero dos preguntas:
   1) ¿El tiempo es inmóvil?
   2) ¡El tiempo tiene movimiento?

   Dejando de lado por ahora la discusión de qué es el tiempo, veamos las dos situaciones planteadas.
   1.- Si el tiempo es inmóvil,entonces somos nosotros los que discurrimos a lo largo del mismo. Pongamos como ejemplo nuestra forma de escribir y leer de izquierda a derecha. En este caso a medida que nos desplazamos por el renglón hacia la derecha el pasado va quedando a la izquierda como lo que ya ha sido escrito o leído. Lo por venir será lo aún no escrito o no leído estará a la derecha. Además en donde estemos en cada momento del proceso de escribir o leer es un presente dinámico que se actualiza de instante en instante. En otras culturas lo expresado aquí es también válido sea que escriban y lean de arriba abajo o viceversa o de derecha a izquierda.
   2.- En el caso del tiempo en movimiento nosotros somos el presente inmóvil, como alguien que mira a través de una pequeña ventana y ve pasar sucesos de izquierda a derecha. Ahora lo que aparece desde la izquierda ya no es el pasado como en el caso anterior sino nuestro futuro que se vuelve presente cuando tomamos conocimiento de él al pasar por el punto de mira de la ventana. Al salir por la derecha lo que hemos percibido se transforma en pasado. Más claramente, lo que viene hacia nosotros es el futuro y lo que se aleja es ep pasado.

   En "Jugando con ideas 3" se planteaba que podían existir infinitos presentes en estado potencial menos uno que es nuestro presente actual. En este esquema ¿dónde quedan el pasado y el futuro? En JCI 3 se analizaban varias posibilidades que no son más que operaciones mentales o psicológicas realizadas a partir del presente.

   Mucho antes de todo esto, en 1990, reuní una serie de reflexiones que había acumulado a través de los años en un documento que titule "Enigmas del tiempo y espacio". Ese primer documento fue tipeado con máquina de escribir y luego actualizado con las nuevas tecnologías de la computación en 2008. Este documento lo agrego ahora como archivo adjunto.

   Por último queda por hacer algunas consideraciones sobre el "najt" nuestro espacio-tiempo. Siendo el el tiempo la cuarta dimensión del espacio, cabe preguntarse qué es esaa elusiva dimensión.

   Hoy por hoy la veo como una función asociada al espacio; una especie de marcador de los cambios que se suceden al interir del espacio-materia que da cuenta de las diferencias objetivamente perceptibles de estadios evolutivos respecto de un mismo suceso.

Ricardo
12 de diciembre de 2012

domingo, 21 de octubre de 2012

Jugando con ideas 25


Jugando con ideas  25

Tema:   ¿EL UNIVERSO TIENE SUBCONSCIENTE?
En el Principio el campo de la Pura Conciencia se replicó a sí mismo como Mente Universal la cual devino en la energía operativa con capacidad de densificarse para construir nuestro universo-materia.
La Pura Conciencia y la Mente constituyeron la primera dualidad en el más alto nivel; y la dualidad es la condición necesaria de toda manifestación que podemos sintetizar con  el símbolo primordial del Yin y el Yang.
Así, para que algo sea perceptible, se necesita destacarlo o contrastarlo sobre un fondo de condición opuesta. Y en esto esta claro que habrá gradaciones.
Si llevamos estas disquisiciones a toda forma de vida, el gradiente de  percepción va desde el yo-ego más  rudimentario hasta el Yo-Espíritu más excelso lo que marca la diferencia entre el puro instinto de supervivencia que es el punto de conciencia más básica o “conciencia bacteriana” y la conciencia sin límites de los seres iluminados. En el mundo de la manifestación, la conciencia fluctúa entre esos dos extremos.
De lo dicho podríamos inferir que la conciencia como tal es una sola pero que en su manifestación en el mundo fenoménico opera como si estuviera dividida. Una parte sería la mente externa donde campea el yo-ego mientras que la otra parte sería la mente profunda que llamamos subconsciente que no es perceptible para la mente externa; idea que podemos simbolizar en la imagen de un iceberg .
Remitiéndonos a esta imagen podemos decir que las dos mentes trabajan en conjunto. La conciencia profunda tiene como objetivo manifestarse por sobre la superficie ampliando así el horizonte de la conciencia externa.
Llegados a este punto podemos señalar que al subconsciente lo podríamos llamar diciendo que es nuestro otro yo o el niño interior entre otras denominaciones. Sin embargo parece que no  todo son rosas. Este ámbito profundo así como contiene las luces más brillantes, también es receptáculo de todas las sombras que nos atormentan. La única forma de transformarlas en luces amigables es mediante la interacción entre las dos mentes donde la responsabilidad recae sobre nuestra mente externa como directora de programación.
Este esquema dual lo podemos elevar a la categoría general operante en todos los sistemas y subsistemas  en que se organizan los distintos reinos de la naturaleza incluidas nuestra propia organización social y sus creaciones tecnológicas. Así, si tomamos como ejemplo a una familia, nos encontramos que siempre hay una parte externa de cara a la sociedad y otra puertas adentro que aquella no ve. Esta dicotomía entre externo e interno es inherente también a toda clase de organizaciones. Si analizamos el reino vegetal veríamos p.e. a un árbol o a un bosque pero no veremos a las raíces ocultas que le dan sustento y vida. Si vamos al mundo de la tecnología ésta tampoco escapa a esta dualidad externa-interna. Ni siquiera internet puede eludir a este principio general porque también ella tiene “subconsciente” que está por debajo de la Internet  Superficial que es la que normalmente todos utilizamos. Pero la parte oculta no accesible, en primera instancia, a los motores de búsqueda comunes es la que se conoce como Internet Profunda o invisible. Es la Deep Web que contiene el 95 % de toda la información. Piénsese en la imagen del iceberg.  En el terreno de la biología el propio ADN no sería operativo si no fuera por el ARN. Podríamos decir que el ADN es a la Conciencia Pura como el ARN es a la Mente Universal.
Y ahora la pregunta del millón: ¿el TODO ES MENTE tendrá subconsciente?. A estas alturas a mi se me hace evidente que sí. El Subconsciente del Todo sería la NADA entendida como pura virtualidad. Es el campo de la Conciencia Pura que devendrá –sin dejar de ser lo que es- en Gran Mente Universal (Todo es Mente) para iniciar un nuevo ciclo de manifestación. La Nada es el soporte eterno de los sucesivos Todo es Mente conformando así la dualidad primordial simbolizada en el Yin y en Yang. De ahí en más la dualidad construirá todo lo existente en el mundo fenoménico visible o invisible a nuestra percepción corriente hasta que, obedeciendo a la ley de ciclos, se reabsorberá en el eterno centro de la Conciencia Pura que soñará  nuevos universos.
Con esta clave in mente podemos jugar a encontrar dualidades en todo lo que se nos ocurra. Todo tiene su parte visible, externa, consciente en el campo de actuación del yo-ego, el cual se sostiene e interactúa con su contraparte subconsciente que es el campo del Yo-Espíritu (el “Subconsciente” del yo-ego).

Ricardo
Puerto Deseado, Santa Cruz, Argentina. 20 de octubre de 2012